011 – Bajo el sol de Georges Bernanos

Georges Bernanos

Georges Bernanos o lo que el humano tiene de divino

Georges Bernanos hace de sus novelas una especie de mística; en ellas encontramos mezcladas el conflicto que desatan las pasiones humanas, el dilema entre el bien y el mal, el pecado y la redención. Su modo de narrar tiene algo de alucinatorio e introspectivo. Georges Bernanos indaga en el fondo de las almas humanas para rescatar lo que a veces queda de más oculto.

Recientemente, he tenido el placer de leer dos de sus obras más representativas: “Bajo el sol de Satanás” y “Diario de un cura rural”. Ambas novelas tornasolan el mundo de Georges Bernanos: las dos están protagonizadas por jóvenes sacerdotes que son demasiado conscientes de la presencia del Mal y el Pecado que asolan el Mundo. Ambos se enfrentan a ese mundo, a veces, perdiendo la salud por el camino. 

El contexto de Georges Bernanos también es de tener en cuenta si se quiere marcar su trayectoria literaria: francés, y aunque pasó una buena parte de su vida en París, sus novelas suelen ambientarse en entornos rurales. Católico empedernido, militó en la Acción Francesa —el partido de Charles Maurras; de tendencias legitimistas monárquicas— de la que se acabaría distanciando por los ataques de este grupo hacia el Vaticano.

También vivió en Mallorca —por lo visto vivir allí en los años treinta era bastante económico— y su estancia en la isla vino a coincidir con el estallido de la Guerra Civil. Georges Bernanos quedaría consternado por los desastres de la guerra, algo que reflejaría en uno de sus más reconocidos escritos de combate: “Los grandes cementerios bajo la Luna”.

Efectivamente, Georges Bernanos fue un escritor comprometido y convencido de ciertas causas; aparte de «Los grandes cementerios bajo la Luna«, “La libertad, ¿para qué?” y “Francia contra los robots” también reflejan el sentir y las convicciones de Georges Bernanos: denuncia los totalitarismos, la creciente estandarización de la existencia, la pérdida de la fe, el nihilismo… tanto en sus ensayos como en su ficción. 

Más fresca poseo la lectura de “Diario de un cura rural”: Georges Bernanos nos presenta a un sacerdote recién salido que confrontará las penurias de estar al frente de su primera parroquia y que verá que la vida de santo es, a todas luces, ardua tarea (porque no hay que imaginarse al protagonista como alguien impecable, sino como un ser lleno de dudas, de debilidades y complejos).

Tendrá que batallar con sus propias contradicciones y con la del resto de personas que le rodean; tenemos por seguro que el ser humano no es algo cerrado, como un mecanismo fácilmente predecible; sabemos que carga con culpas, con recelos, con sufrimientos.

Literariamente divino, como si su prosa fuese una mixtura de eco de confesionario, pero acompañada de honestidad tan humana que sobrepasa lo humano

Georges Bernanos no solo nos presenta una lucha contra el demonio, sino también codo con codo con Dios —esa batalla interior que cada cual alberga en su interior y la libra día tras día, hora tras hora, hasta la sepultura—. Desde luego, esta obra supone la mejor síntesis de la narrativa de Georges Bernanos y el máximo exponente de eso que algunos han dado por calificar como realismo católico. (Un realismo que supera lo real para orientarse hacia lo divino).

Taparelli
Luigi Taparelli

Ya fuera de los dilemas morales y religiosos, también hay en las intenciones del protagonista una serie de reivindicaciones sociales.

Aunque pueda sorprender, el término justicia social responde a la doctrina social de la Iglesia y lo acuñó un sacerdote jesuita cuyo nombre es Luigi Taparelli; de aquí se deduce los afanes del protagonista de impulsar una serie de proyectos tanto educativos como culturales y deportivos; de hecho, tiene que lidiar con que sus superiores digan que es un agitador, un socialista, un poeta, no obstante —y se menciona en algún pasaje de la novela— León XIII en su encíclica “Rerum novarum” ya trata estos temas con profundidad: tales como el abuso de los patrones hacia los obreros y los excesos del capitalismo depredador. (Lo que llevará al protagonista a posicionarse a favor de los pobres y desvalidos tanto en un plano terrenal como sobrenatural). 

Llevaría muchos párrafos tratar al completo los pormenores de vida y obra de Georges Bernanos; pero una cosa es clara, lo que cae bajo su sol y su pluma le imprime un halo casi divino… literariamente divino, como si su prosa fuese una mixtura de eco de confesionario, pero acompañada de honestidad tan humana que sobrepasa lo humano. 

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